NOVEDADES DEL MES DE ABRIL

LOS PROFESORES ESPECIALES

La lengua inglesa:
Al iniciar el aprendizaje se selecciona el vocabulario -en todas sus formas gramaticales-, considerando la edad de los grupos.
Cada concepto se presenta en su contexto -tanto visual como lingüístico- a fin de favorecer la comprensión del sentido de las palabras.
Formas, colores, vivencias, canciones y ritmos conforman la introducción a esta experiencia.
El desarrollo se apoya en propuestas de juego, títeres, dramatizaciones y cuentos.

Agradecemos el aporte de la profesora Ana Frasch

La expresión musical:
Para acercar a los chicos a esta experiencia, tenemos en cuenta su condición de exploradores natos y las capacidades que ya han comenzado a desarrollar en el tema.
Partir de lo que a ellos les resulta familiar es una buena plataforma para desplegar la sorpresa, lo novedoso, el cambio de sentido de lo sonoro cotidiano.
Una atmósfera agradable, con normas propias del encuentro de la hora de música, optimiza los tiempos y favorece la incorporación de lo vivenciado en clases anteriores.
Trabajamos sobre el material sonoro y la música como hecho cultural.
El sonido es la materia prima de la música, condición necesaria aunque no suficiente para que la música tenga lugar. La música excede la mera combinación de los elementos básicos del sonido. Los componentes que la integran son: ritmo, pulso y acento.
La música como hecho cultural, su proveniencia, su creación, el significado que tiene para el creador y para quienes lo reciben.
Tomando conceptos de V.Hemsy de Gancia, diremos que "la imaginación es -después del idioma- una vía de expresión válida. Hay que erradicar la idea de que la imaginación y la creatividad son patrimonio de unos pocos.
La culminación de la evolución expresiva se produce cuando el sujeto logra hacer lo que imagina, cuando puede traducir en forma completa y consciente la imagen interna. Entonces es cuando se está acercando al arte".

Agradecemos el aporte del profesor Marcelo Aruzzi

Educación Física:
A los DOS AÑOS, si bien el niño todavía tiene necesidad de entablar un vínculo importante con su maestra, a quien responderá con gran entrega, comienza su entrenamiento con el profesor de Educación Física. Esto se debe a que, en este momento evolutivo, el niño descubrirá habilidades motrices que le permitirán manejarse con mayor rendimiento y destreza.
Es cierto que, aún sin el entrenamiento especializado, estas posibilidades serán incorporadas espontáneamente, ya que hacen al proceso de su desarrollo normal. Pero si consideramos que los chicos viven en la ciudad, el ejercicio organizado en función de su desarrollo servirá de plataforma para todo aprendizaje relativo a su motricidad.

Dando continuidad al proyecto, el trabajo de los aspectos a desarrollarse en sala de TRES AÑOS, atenderá a las necesidades de movimiento propias de esta etapa, sumando a la experiencia el mayor tiempo de concentración de que dispone el niño a esta edad y el goce por el manejo del espacio, que se traduce en desplazamientos más seguros y un gran dominio sobre los obstáculos; la marcha en distintas direcciones y la coordinación audiovisomotora.
En este nivel, y afinándose aún más en la sala de CUATRO AÑOS, se advierte en el grupo un favorable desempeño motriz, cuyo rendimiento permite al niño disfrutar tanto de los elementos para el juego al aire libre, como de la capacidad de resolver los laberintos y circuitos con actividades combinadas. La habilidad adquirida les permitirá organizarse para realizar juegos con reglas sencillas, a condición de que en lugar de usar un elemento para todo el grupo -la pelota, por ejemplo-, se use uno para cada jugador, ya que la capacidad de esperar turno es aún relativa en esta edad.


 



 

 

 

 

 

 

 

 

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